sábado, 24 de noviembre de 2007

Informe nº 1: Introducción

Explicación del nombre del blog:
No es necesaria. Ya pronto lo entenderá.(¿Notó que sólo usé una vocal, la a?)

Génesis:

La elección largamente rumiada iba agregando opciones a medida que los días pasaban .


Desarrollo:

Primero fue una sola opción:
VOY A IR A UN GIMNASIO, porque esto de que no me entre la ropa, ya me está creando una angustia existencial de dimensiones insospechadas.
Pero las dimensiones de mi angustia existencial, al parecer, no eran tan importantes, porque, en el fondo de mi corazoncito, yo sabía que si encontraba uno a gusto, iba a empezar a encontrar excusas diversas, en general muy creativas (porque yo soy muy creativa, eso sí, para todo, y, en especial, para las excusas) para ir una vez sí y dos no. Con la consiguiente carga de culpa generada por semejante derroche de dinero. La cual culpa tendría que ser apaciguada consumiendo peligrosas cantidades de turrones, bizcochos de grasa y mantecol, que provocarían nuevos expandimientos dimensionales a nivel corporal.

Entonces, surgió la segunda opción:
VOY A ESCRIBIR ALGO, pensé, con íntimo regocijo. Pero también pensé, con íntima frustración, que no es posible publicar sin gastar dinero en costosas impresiones, distribución y publicidad, y sin tener que frustrarme recibiendo infinitos rechazos de editores. Así que no hacía nada.


Y mientras seguía justificando mi inacción con esas excusas, pasaba el tiempo webeando por Internet, dado que, en los últimos tiempos, se me había dado por mantenerme un poco informada sobre la actualidad argentina, y ( ya que estábamos) mundial. Para lo cual, mientras saboreaba unas dietéticas rebanadas de pan con manteca remojadas en el café SIN AZUCAR (observar aquí la inspiración espartana que impregnaba mi conducta alimenticia), había entrado unos días en la versión webeada de Clarín. Fue allí donde descubrí una sección sobre Blogs, donde se comentan varios cada día.

Entonces me dije, extasiada
:” ¡Eso es!!!!!!. ¡UN BLOG!!!!!. Es gratis, es libre, es universal, y no te tortura con las tiranías propias del espacio disponible y de la imbecilidad y/o mercantilidad de un editor."

Y puedo lograr que lo lea mucha gente, pensé primero. Siempre y cuando esta misma gente tenga la amabilidad de enterarse, calzarse los lentes, y ponerse a leer, pensé después.


Claro que aceptar la existencia de estas condiciones enfrió en unos 314º centígrados mi entusiasmo INAUGURAL (he comprobado que este término jerarquiza mucho cualquier texto, aunque bien podría reemplazarse por INICIAL, que quiere decir lo mismo, pero no es tan sofisticado).

Pero decidí intentarlo igual. Total, no sería mi primer fracaso editorial.

Además, el tener las manos ocupadas escribiendo me impediría usarlas para comer maníes (comprados con cáscara para tener que pelarlos yo y disminuir así la cantidad de ingesta calórica por unidad de tiempo), caramelos de chocolate con dulce de leche (cada uno en su respectivo papelito), semillas de girasol (con su respectiva cáscara ) y demás elementos colesterolíficos, fervorosamente desaconsejados por el Dr. Cormillot, nuestro venerado gurú vernáculo de las dietas magras.

Después, se me ocurrieron otras opciones, incluso la NS/NC de “no sabe/ no contesta”. Pero me quedé nomás con la segunda, la del blog.

Objetivos:
¡Y qué sé yo!.

Hay tantas cosas que a una se le ocurren mientras lava los platos, viaja en colectivo, o espera que la atiendan en la panadería, y no tiene a nadie a quien contárselas…
Tal vez no valen nada, y quizá mejor sería para el mundo que se perdieran en las procelosas aguas del "nunca fueron ni serán".
Pero, tal vez, si están aquí, alguien, aunque más no sea, podría utilizarlas como ejemplo de lo que no se debe decir, o hacer o pensar.

Conclusión (o principio)
Y aquí estoy: lidiando yo con los misterios de los wysiwyg y otras cacofonías por el estilo, tratando de no sucumbir a la tentación de darle con todo a la tecla Supr e ir a buscarme un lujurioso trozo de torta de frutillas con crema.

No soy experta en esto de los blogs, así que si algún experto blogger intenta mirar esto con ojos estrictamente críticos, le ruego , o bien, que trate de ser piadoso, o bien que mejor vuelva al Google y busque otro blog, porque es muy posible que no aprecie lo poco que pueda tener de valor este humilde desatino, si sólo observa su formato.


Con respecto a las imágenes que aparecen por aquí, informo que son engendros gestados por mí con la complicidad de mi fiel photoshop y unas cuantas fotos robadas impunemente o donadas por cómplices amigos. Las incluyo para aliviar la monotonía del texto monocorde, y, además, porque me gusta hacerlas, y me gusta mirarlas, y me gusta que otros las miren.

Sin otro particular, me despido atentamente, hasta dentro de un rato.
Silvia Ele
a
Aclaración impertinente: Silvia Ele es mi sinónimo artístico, como diría mi prima la Fidedigna Rodapioli, a quien pronto tendré el gusto de presentarles, si ella me deja.