sábado 14 de junio de 2008

Sección Onírica: Un sueño bizarro



Anoche tuve un sueño bizarro.

Soñé que vivía en un mundo donde todo estaba de cabeza. A saber:

1) Sólo una pequeña minoría de televidentes veía el programa de Tinelli;

2) sólo una ínfima fracción de televidentes veía los programas en que se hablaba de los chismes y escándalos del programa de Tinelli;


3) sólo había dos programas que hablaban de los chismes del programa de Tinelli, y esos programas eran breves, y se pasaban en horarios en que nadie miraba televisión;

4) había programas de teatro, conciertos, ballet, circo, y cultura de todo el mundo;
5) había hermosos e interesantes programas de ficción con guiones profundos, humanos e inteligentes, y esos programas tenían muchos espectadores;

6) los noticieros no se regodeaban con los crímenes y los escándalos, y difundían las actividades comunitarias;

7) había muchos programas de música clásica, de música popular y de música experimental, donde tenían oportunidad de actuar numerosos músicos jóvenes y otros que no tanto;

8) había programas donde se hablaba de literatura y de filosofía y de historia y de educación, y tenían gran audiencia;

9) los gerentes de programación de los canales de televisión eran personas educadas, cultas, de avanzada, y respetuosos de los creadores;

10) el público no prestaba atención a los escándalos de los famosos, si los había, porque, en general, los famosos se comportaban con discreción y cultura;

11) los artistas y los creadores de todo tipo tenían oportunidad de mostrar sus obras y sus ideas y de ganar lo que merecían;

12) las películas norteamericanas sólo constituían un 5% del total de las que se veían en los cines y la TV, y el restante 95% estaba repartido entre todos los países del mundo;

... y, cuando, totalmente asombrada y desorientada, iba a soñar el ítem número 13, sonó el teléfono, y me desperté.