Informe nº 1: INTRODUCCIÓN

Explicación del nombre del blog:No es necesaria. Ya pronto lo entenderá.(¿Notó que sólo usé una vocal, la a?)
Génesis:

La elección largamente rumiada iba agregando opciones a medida que los días pasaban .
Desarrollo:
Primero fue una sola opción: VOY A IR A UN GIMNASIO, porque esto de que no me entre la ropa, ya me está creando una angustia existencial de dimensiones insospechadas.
Pero las dimensiones de mi angustia existencial, al parecer, no eran tan importantes, porque, en el fondo de mi corazoncito, yo sabía que si encontraba uno a gusto, iba a empezar a encontrar excusas diversas, en general muy creativas (porque yo soy muy creativa, eso sí, para todo, y, en especial, para las excusas) para ir una vez sí y dos no. Con la consiguiente carga de culpa generada por semejante derroche de dinero. La cual culpa tendría que ser apaciguada consumiendo peligrosas cantidades de turrones, bizcochos de grasa y mantecol, que provocarían nuevos expandimientos dimensionales a nivel corporal.
Entonces, surgió la segunda opción:
VOY A ESCRIBIR ALGO, pensé, con íntimo regocijo. Pero también pensé, con íntima frustración, que no es posible publicar sin gastar dinero en costosas impresiones, distribución y publicidad, y sin tener que frustrarme recibiendo infinitos rechazos de editores. Así que no hacía nada.

sábado, 22 de diciembre de 2007

Sección SERVICIOS y PUBLICIDAD:Intervenciones Gratis

En un
En un descomunal esfuerzo de producción, este blog te ofrece "INTERVENIR DIGITALMENTE"
(ahora se dice así, pero es Photoshop) tus fotos en forma gratuita.
¿Querés quitarte unos doce años de la cara, unos veinte kilos del cuerpo, unas docenas de estrías, unas toneladas de celulitis?
¿Querés hacer creer a tus amigos que estuviste en Thailandia, que tu novio es parecido a Tom Cruise, que tu novia tiene look Penélope Cruz, que tu perro corre rally, que tu casa se parece a la de Ricky Martin, o que sos concertista de piano?
Nada más fácil. Me mandás una buena foto tuya, con buena resolución, me decís lo que querés; si tenés la otra foto también me la mandás, si no, yo la busco. Y a vuelta de correo electrónico recibís el trabajo.
Pero aquí viene la trampa de esto:
Desde ya te aclaro que será una versión que no podrás ampliar a gran tamaño, porque ya se sabe que las versiones freeware siempre son en chico.
Pero te saldrá una ampliación a 15x20 cm con muy buena calidad, o alguna más grande un poco menos nítida.
Y si después te entusiasmás, y querés hacerte un poster, siempre podrás consultarme por los costos correspondientes.
Sólo comunicate con silviaele59@gmail.com
Si es tu deseo, la nueva foto será publicada en el blog para que todos vean cómo has progresado en la vida.

Sección SOCIEDAD ACTUAL: Los peligros del Photoshop 2

Si Uds. se fijan aquí recordarán que ya hemos conversado sobre los riesgos que se corren en la sociedad actual, aún dentro de la realidad virtual.

Este es otro ejemplo donde se ve lo que sucede dentro de una pantalla de Photoshop. El diseñador ha dejado abiertos varios archivos de modelos que va a utilizar para confeccionar el calendario anual de la Empresa "Todo para el Taller".
Mientras el diseñador realiza sus actividades en el cuarto de baño, las modelos exhiben su impudicia sin dignidad para atraer al joven del centro, que las ignora olímpicamente.
Entretanto, el otro modelo, musculoso y de piel broncínea, observa con evidente disgusto la actitud desenfrenada de las descocadas.
¿Está celoso del joven porque las ninfas no lo miran a él? ¿Está celoso porque las ninfas le disputan el amor del joven? No sabemos.
Sólo sabemos que el ambiente es de tensión y de competencia.
Por eso, esperamos sinceramente que aparezca pronto el diseñador y ponga un poco de orden y decencia en este espacio de lujuria y mezquinos sentimientos.
Caramba, también.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Sección SOCIEDAD ACTUAL: Género: femenino; número: singular.



Si hay algo que no SOPOOOOORTOOO son los blogs, los libros, las series de TV y las películas sobre/de mujeres solas cuya vida gira alrededor de un eje exclusivo: conseguir un HOMBRE.

Novio, amorío, marido, concubino, amante, esposo con libreta, cualquier cosa. Pero tener uno para su uso personal (y no digo exclusivo, porque muchas no exigen eso) con tal de tener un macho de la especie.

Los chats, las confiterías, los talleres literarios, las discos están infestados de esas mujeres. Están al acecho, cual gatas en celo. Desparraman feromonas a diestra y siniestra, como dardos con anzuelos en vez de puntas.

¿Por qué nuestra vida femenina (aclaro que pertenezco al género femenino, número singular) debe ser articulada y girar sobre el eje fundamental de un representante masculino de la especie?

En esta época de supuesta liberación femenina, ¿por qué es tan imprescindible contar con un hombre en la mesa, en la cama, en la casilla de chat y/o e-mail, o en el auto?

Sí, los hombres disponibles escasean. Este es el tema del actual simposio que se desarrolla hoy en el dormitorio de mi amiga Eleanor (que, en realidad, se llama Eleonora, como su abuela).

-¿Dónde están?- dice mi amiga Adelaida, mientras se saca la cera de depilar con furia masoquista- ¿Qué están haciendo?

- Yo, lo que quiero saber, es ¿con quién lo están haciendo?- dice mi prima Eunice, mientras tira frenéticamente las cartas del tarot sobre el cubrecama bordado de Eleanor.

-¿O más bien sucede que las únicas que hablan y se manifiestan son las que sufren tal carencia mientras las otras están usufructuando a los hombres de que las otras carecen?- dice mi hermana Megan, que es muy complicada para hablar, mientras se revienta un barrito frente al espejo con aumento de Eleanor.

-¿Habrá tal vez un histeriqueo pertinaz, o inconsciente, de parte de las carenciadas?-digo yo, que ando medio psicoparlante últimamente, mientras me aplico un perfume carísimo de Eleanor en el escote- ¿Será que dicen que quieren, pero cuando tienen cerca a algún espécimen lo patean?

-¿Será que hay mujeres que acaparan de a varias unidades como ocurre en el supermercado cuando se prevé una huelga o un feriado largo? -dice Adelaida, mientras se pasa un algodón con alcohol sobre la zona automaltratada.

Yo paso a otro ángulo de la cuestión, mientras me pruebo unas chinelas doradas de Eleanor:
-¿Es realmente imposible vivir sin hombres? Porque si los hombres no están acá, es porque no quieren, o no pueden, o no les interesamos, o prefieren estar en otro lado. ¿No podemos elegir nosotras también estar solas sin torturarnos? El trabajo, la lectura, los hijos, el hogar, el estudio, la cultura, el arte, las inquietudes sociales, ¿no alcanzan para llenar una vida? Y no lo digo "para matar el tiempo", sino para hacerla suficientemente gratificante y plena.

Percibo un conato de abucheo entre la concurrencia, y, por las dudas, me dispongo a cambiar la dirección de mi alegato, pero mi prima Eunice toma la posta.

-¿Acaso queremos un hombre para que nos mantenga? ¡¡Pero si la mayoría de las mujeres trabajamos, y si nos descuidamos tenemos que mantenerlos a ellos!!- dice , mientras se pinta las uñas con un esmalte verde esmeralda de Eleanor.

Mi hermana Megan aporta ahora su sapiencia y experiencia:

-¿Para que nos arreglen las canillas o la licuadora cuando se descomponen? Si hay técnicos, mujer, que además de ser eficientes y de tarifas módicas, suelen ser bastante "serviciales" en otros aspectos, más que muchos maridos y novios, si vamos al caso. Y hasta nos pueden hacer ambos servicios gratis, si somos astutas.- y sonríe con cara de "no sé si...", mientras se pone en las pestañas el rimmel plateado de Eleanor.

-¿Para que nos defienda de los ladrones? Mmm, yo no confiaría tanto en las cualidades de "security man" de ninguno. Un spray congelante o adormecedor en la cartera, o un silbato ultrapotente, nos serán más útiles - dice mi prima Adelaida, volcando el contenido de su bolso en la cama y sacando a relucir su arsenal privado.

Yo expongo entonces mi teoría personal:

- Los hombres tienen miedo de afrontar un compromiso en el que se vean demasiado exigidos. Y tienen razón. Las mujeres, hace décadas que venimos proclamando nuestra autosuficiencia, superioridad, inteligencia y competencia. Y cuando tenemos a nuestro alcance un hombre, le exigimos que sea autosuficiente, competente, protector, tierno y omnipotente. Pero nunca estamos conformes - afirmo categóricamente, al tiempo que inhalo un vasodilatador de Eleanor, y casi muero con la faringe destruida.

Suena entonces un teléfono, y todas corren como desesperadas a atender. Me quedo masticando el asunto, porque a mí no me llama nadie, y se me ocurren muchas cosas. Es que este tema tiene mucha tela para cortar, pero a mí ya me duele la mano de sostener la tijera.

Así que será hasta el próximo simposio.

domingo, 16 de diciembre de 2007

Sección PERVERSIONES SURTIDAS: El Candaulismo

Yo creo en una religión propia, una iglesia nueva dentro del “Realismo mágico”. Creo en el “Internet mágico”.
Porque para mí, Internet, aparte de ser la útlima maravilla del mundo, es mágica.
Ayer a las 3 de la tarde estuve como una hora hablando con una amiga acerca de un amigo común que adolece de una perversión sexual, poco frecuente para nuestra limitada experiencia.
Consiste esta en necesitar ver a su pareja copulando (palabra graciosa esta, me hace pensar que alguien, mientras hace el amor, está haciendo copos de maíz) para excitarse y poder realizar un acto sexual satisfactorio con la misma persona a la que antes observó copulando con otro.
Y coincidimos en que no conocíamos otro caso parecido.
Más tarde, a la noche, yo estaba mirando un programa especial donde pasaron un reportaje a Salvador Dalí, hecho en el año 1977.
Decidí ahondar en su vida para conocer mejor semejante figura tan rica y llena de matices.
Y me fui a tocar las ventanas de mi viejo Google, donde encontré cuantiosa información sobre este genio loco, que amó durante cincuenta años a la misma mujer, su musa inspiradora y su mucho más, Gala.
Entre muchísimos otros datos, encontré que Gala “tuvo numerosas relaciones extramatrimoniales, a las que Dalí nunca se opuso, tal vez porque estaba fascinado por el morbo del candaulismo.”(esta cita es de Wikipedia).
Con el término candaulismo en rojo, como si fuera un link. Cuando traté de ver a dónde me llevaba, me encontré en una página (de Wikipedia) llena de explicaciones…sobre la no existencia de ninguna página que tratara sobre ese tema.Me ofrecía otros links donde posiblemente encontraría esa información que ya se me estaba haciendo urgente. Y tampoco encontré nada más que páginas completas donde me indicaban que no sabían lo que era esa porquería que yo estaba buscando.
Me sentí totalmente desorientada: ¡las páginas estaban armadas y publicadas aún cuando no contenían el contenido para el cual habían sido diseñadas!
En fin, que insulté exhaustivamente al señor Wikipedia (o señorita, me parece que va mejor), lo cerré y me fui de nuevo a la ventanita de Google y escribí Candaulismo.
Por suerte el señor Google no es tan pacato como la Wiki, y me aparecieron unas cuantas entradas sobre el tema.
La mejor estaba en un hermoso blog: http://fotoscomentadas.blogspot.com/, donde encontré algo que comenzaba así: Al respecto, cabe consignarse que el término candaulismo, proviene de Candaules, también llamado Hedíates, rey de Lidia, país de la antigüedad, que estaba casado con una mujer de extraordinaria belleza, de la que se sentía muy orgulloso, habiéndola convertido en su reina.
Y después seguía una larga historia, que se resumiría en que el rey hizo que su amigo viera secretamente a la reina desnuda, que ésta se enteró y se enojó muchísimo con su esposo y que presionó al involuntario voyeur para que matara al rey y se casara con ella, a menos que quisiera morir para pagar su indiscreción.
El pobre lo pensó, y eligió la primera opción. Y así se convirtió en el esposo de una bella reina y el rey de todo un país. Así nomás, de un día para el otro.
Y, quién sabe cuándo, algún sexólogo, psicólogo o kinesiólogo decidió usar su nombre para denominar una de las muchas parafilias clasificadas.
Sí, PARAFILIAS. Ufa, dije, y me puse a buscar de nuevo.
Esta vez Wikiwiki se portó bien, porque me dijo “Una parafilia es un patrón de comportamiento sexual en el que la fuente predominante de placer no se encuentra en la cópula, sino en alguna otra actividad”.
Y también me dijo que : Las parafilias se consideran
inocuas —y, de hecho, de acuerdo a algunas teorías psicológicas son parte integral de la psique normal— salvo cuando están dirigidas a un objeto potencialmente peligroso, dañino para el sujeto o para otros, o cuando impiden el funcionamiento sexual normal.
(Los subrayados no son míos, y no se los pude sacar).
Si no me equivoco, hasta don Freud las
aprobaba. Y no sé si no las practicaba, que en su derecho estaba, no vamos a ser pacatos nosotros también.
U sea, que el pobre rey Candaulas pasó a la historia dando nombre a una perversión que él, ni siquiera, pudo disfrutar, porque no sólo no la ejerció usufructuando la exaltación subsecuente, sino que, además, murió despojado de su honra, su mujer y su reino. Pensándolo bien, que se jorobe, por estúpido y fanfarrón.
Y todo esto ¿qué tendrá que ver con el realismo mágico e Internet?
Pues que yo, tras pasar de una intrascendente charla por la tarde, a un programa de televisión por la noche, pude resolver todas las dudas y armar las conexiones que me permitieron escribir estos desatinos, gracias a Internet, y sus secuaces Google, Wikipedia y un blog elegante y sustancioso, el susodicho http://fotoscomentadas.blogspot.com/.
Y finalmente, hoy mismo, buscando en Art Renewal Center.org, algo para ilustrar esto, encontré el cuadro que incluí arriba, de William Etty (1787-1849), que, casualmente, se llama
Candaules, King of Lydia, Shews his Wife by Stealth to Gyges, One of his Ministers, as She Goes to Bed
¿No es mágica toda esta sucesión de casualidades?
Brindo por todo eso.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Sección POLICIALES: Fauno depravado ataca a doncella

LOS PELIGROS DEL PHOTOSHOP

Nadie puede negar que en esta época preñada de violencia no hay zonas liberadas de peligros.

Se ve bien en esta foto: el diseñador ha dejado abierto el Photoshop y algunos archivos mientras ha ido a almorzar.
El fauno, entonces, dando rienda suelta a sus bajos instintos, trata de abusar de la inocente modelo del archivo vecino, la cual resiste desesperadamente para defender su virtud.
¿Logrará el fauno cumplir sus nefastos designios? ¿Llegará a tiempo el diseñador para poner orden y defender a la pobre doncella?
Tengamos presente siempre esto, amigos: ni siquiera lo virtual asegura la virtud.


Sección BOTÁNICA Y FAMILIA: La plantita

LA PLANTITA


Cuando mi sobrino Eufemio, cumplió 20 años, estábamos a 28 y yo no cobraba hasta el 5. Así que me fui hasta un vivero japonés de la otra cuadra, muy barato, porque yo sabía que a él le chiflaban las plantas.

De entrada, nomás, la vi y me atrajo. Era una hermosa y exótica plantita, cuyo cartelito rezaba un nombre en latín que no me dijo nada, y un nombre en japonés que me dijo menos. Pero más abajo decía "1 $" , y eso sí lo entendí.

Eufemio se puso tan feliz cuando la vio, que mi conciencia culposa tuvo que callarse la boca.
La plantita era verde y roja, y tenía zonas tan mórbidamente aterciopeladas, que invitaban a tocarla. Pero cuando Eufemio la tocó, ella le mordió el dedo. Suavemente , debo reconocerlo. Y en ese momento vimos la verdad , la exótica verdad : era una planta carnívora.


Eufemio, a estas alturas, estaba totalmente subyugado. Colocó a la maravilla botánica en un sitio de honor en el patio, y comenzó a alimentarla con hamburguesas, asado al horno, y pollo con hongos.

Ella, chochísima , se comía todo. Claro que, a veces , se empachaba. Pero él había aprendido a tirarle del cuerito de una bolsita que ella tenía en el tallo, y enseguida se ponía bien.

Cuando llegó el frío, él la llevó al living y la colocó junto a la mesita de los retratos de la familia.

Pasaban los días y ella se ponía más y más rozagante y frondosa. Y, todo hay que decirlo, muy coqueta. Cuando se acercaba un muchacho (le gustaban mucho los de tipo atlético), se erguía con movimientos voluptuosos, y exhalaba un perfume denso y envolvente, mientras abría y cerraba, provocativa, su cavidad aterciopelada.

Pero, un día, comenzó a amustiarse. Me apenaba verla pálida, agobiada e inapetente. Por eso, pese a mi escasa versación en psicología botánica, pude diagnosticar sin dudar : depresión vegetal aguda por causas desconocidas.

Por supuesto, Eufemio, babieca como todos los machos en general, y los vernáculos en particular, no notaba nada. Seguía dándole cornalitos fritos y albóndigas con puré. Que ella ni probaba.

Pero yo sí la observaba. Y noté que cuando no había nadie cerca, se inclinaba hacia el retrato de Eufemio (en el que él sonreía canchero, vestido de rugbier), y, suspirando, dejaba caer una lágrima transparente sobre la mesita. Después, giraba hacia el retrato de Inesita, la novia de él, y le escupía una sustancia viscosa y negra, que chorreaba sobre el retrato y enchastraba la carpetita de ñanduty.

Yo estaba muy preocupada por su salud mental y psicofísica. Además, empezó a invadirme una sospecha inquietante. Probé cambiarle la dieta y la comprobé : se había vuelto vegetariana.

Pero, encima, la ex-carnívora, poco y nada comía. Un poquito de ensalada, un bocadito de budín de acelga, y unas cucharadas de sopa con fideítos. Hasta que un día, cuando la obligué a tomar una cucharada de sopa con cabellos de ángel, me la escupió en la cara. Y a los dos días, la sorprendí tratando de comerse a sí misma . Ya iba por la tercer hojita.

Con la misma angustia que una madre (o una tía) ve al niñito de sus ojos hacer equilibrio en la punta de la antena del techo, comprendí que ella trataba de suicidarse.
Había que hacer algo. Así que convoqué con urgencia a un concejo de familia, y lo discutimos. Eufemio, cayendo por fin de su Babia personal, sugirió que le espolvoreáramos pimienta, que no le gustaba nada, para que no pudiera comerse.

Debo reconocer que, una vez puesto en acción, mi sobrino es eficiente. Enseguida salió, y volvió con un hermoso y joven sauce llorón, que plantó en el fondo de la casa. Después llevó la maceta con ella junto al sauce, y la dejó.

Al principio, abismada en su pena de amor no correspondido , ella pasó largos días sin reaccionar. Pero, luego de varias semanas en que el sauce, inclaudicable, le llorara infinitos poemas de amor, ella comenzó a revivir.
Empezó a comer, desganada, primero algunas moscas. Más tarde, varias luciérnagas y finalmente cuanto bicho se acercaba desprevenido. Vivieron, entonces, ella y el sauce, un luminoso romance, que yo espiaba, entre envidiosa y emocionada, desde atrás de la Santa Rita.

Al poco tiempo , de ese romance, nacieron unas plantitas muy bonitas, que sólo lloran cuando tienen hambre, pero se calman comiendo bananas con huevo frito . Eso sí : con bastante roquefort.

Porque ellas sí son vegetarianas, pero de paladar muy exigente.

Sección LITERATURA: EL DESEO, un cuento de L.A.Braderhurst



NOTA SOBRE LA AUTORA




Lee Ann Braderhurst, que nació en Filadelfia en 1901, fue una mujer demasiado adelantada para su época.


Amó a Roderick Gaynes, 15 mayor que ella, desde que ella tenía 14 años.


Tras un largo y tormentoso romance, se casaron al cumplir ella 15 años.


Su matrimonio duró poco, apenas 24 años.


Cuando se divorciaron, él se fue a vivir con su papá, y ella marchó al frente como Corresponsal de guerra para un importante periódico neoyorkino.


Desde el frente escribió crónicas inolvidables, con un innegable toque femenino que seducía a sus lectores, quienes se contaban por millares.


A partir de esa época, escribió también cuentos, novelas, ensayos, y un drama en 28 actos, el cual, incomprensiblemente, ningún empresario quizo montar nunca.
Murió muy joven, a los 42 años, víctima de una violenta cirrosis hepática, que contrajo a causa de su inamovible costumbre de beber varios litros de leche con cacao y crema por día.
Reproducimos aquí uno de los cuentos que integran un libro recientemente publicado y en el que se trasluce su indiscutible estilo cáustico, melindroso, y, por momentos , groseramente sutil.
El retrato que acompaña a esta suscinta biografía se debe al notable artista plástico argentino-uruguayo Monte Video, a quien le agradezco caudalosamente

EL DESEO

Eileen y yo hemos hablado mucho de este tema. Lo hemos conversado hasta quedar exhaustas. Ambas deseamos intensamente hacerlo. Cada vez que pensamos en ello, una especie de escalofrío nos recorre la médula y nos cosquillea en la piel. Pero siempre hay una mano invisible que nos detiene en el momento justo, y nos quedamos en el umbral.

Sabemos lo que la gente piensa, esa gente que se considera la dueña de la verdad, del honor, de la decencia. Pero esa gente no nos importa ni su censura nos afecta. La traba está dentro de nosotras, fruto maldito e inevitable de represiones incorporadas a través de generaciones, como una coraza de hierro que nos atenaza los sentimientos y las sensaciones.

Ambas sabemos que alguna vez lo haremos. Pero todavía no. Quién sabe sea mañana, tal vez en dos semanas, a lo mejor dentro de un mes. Pero el momento llegará y Eileen y yo cruzaremos ese umbral, con el corazón batiendo desordemadamente, y ya nada podrá impedirnos que juguemos al billar en el bar de Lou Chapman.